Ciencias de la Educación  

La enseñanza de las habilidades informativas.

Por: Rocío Gómez Sustaita

"Hace cien años, si se quería ser una persona de avanzada, había que levantar una industria costosa. El futuro, en cambio, es la información. Y la esencia del desarrollo está dada por el poder del cerebro". Richard de Gennaro

El presente artículo tiene el objeto de describir cómo las sociedades, culturas y civilizaciones humanas han conservado y difundido el conocimiento; estas etapas han crecido en cuanto al volumen de información y conocimiento que transmitían y en ellas un signo distintivo, ha sido, indudablemente, el crecimiento del conocimiento desde las sociedades antiguas (que transmitían sus conocimientos de manera oral, personalizada), sociedad de papel (que transmitía sus conocimientos de manera generalizada, pero particular a ciertas regiones o comunidades), hasta la sociedad de la información apoyada en las nuevas tecnologías y con capacidad de transmisión de los conocimientos de manera más rápida y generalizada y a mayor cantidad de público, aún no encontrándose éste en la región o nación. A través de la historia las civilizaciones se han identificado con los diversos medios y soportes que les permitían conservar la memoria de su nación o civilización (arcilla, papiro, rollos, etc.), esta información disponible, era un medio de información y educación, ya que permitía acercar la realidad a los alumnos, adicional a esto, conservaban los conocimientos de una manera sagrada, privilegiada, incomunicada.

El nacimiento de la imprenta y la educación industrial y post industrial del siglo XIX y XX se caracterizaron por métodos de enseñanza-aprendizaje basados en los libros de texto en papel, a este tipo de sociedad se le denomina la "Sociedad del Papel", porque su base de aprendizaje fue y es el libro y documentos en papel; actualmente los programas de estudio contienen en su mayoría bibliografía en papel, siguiendo la hemerograf´ía en papel y finalizando con algunas obras adicionales que pueden ser ocasionalmente vídeos y filminas. Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han permitido que el conocimiento mundial esté más cerca a nosotros, con lo que se posibilita la transferencia de conocimientos de una nación a otra y de una sociedad a otra sin que excedan en esto muchos años, es decir la información y el conocimiento de otras latitudes está más cerca de nosotros que en años o décadas anteriores, de tal manera que un descubrimiento en un país puede ser conocido en cuestión de días o semanas. Guinchat (1990) citando un dato de UNISIST precisa que "el conocimiento tecnológico se ha multiplicado por diez cada 50 años desde hace más de 2,800 años. En 1950, el mundo contaba con 1'000,000 de investigadores e ingenieros; en 1900 eran 100,000; en 1850, 10,000 y en 1800, 1,000". Anderla (1973) citado por Guinchat (1990) establece que hoy en día el número de investigaciones que constituyen la fuente principal de información y conocimiento, alcanza alrededor de diez millones de investigadores.

Este crecimiento, ha propiciado conocimientos no soportados solo en libros en papel, periódico en papel, etc., ya que la cantidad de datos exponencialmente conocidos requería de otros soportes para su eficiente manejo. La información no es ya contenida ni en la piedra (arte rupestre), ni el papiro, ni la arcilla, ni el papel, sino digitalizada de formas diversas, los ejemplos son: los discos compactos con información en texto, visual y auditiva, bases de datos de información disponible en línea (disco duro de computadora) o en sistemas remotos, revistas electrónicas a través de medios de comunicación con el internet o redes privadas de información. Este cambio de paradigma de la sociedad del papel a la sociedad de la información, ha influido de manera significativa el desarrollo de la educación en todo el mundo; ya no es posible basar la enseñanza en sistemas solo expositivos, sino que puede mediar un equipo, tutorial, etc. Es posible dar las clases a distancia a una gran cantidad de personas, y finalmente los programas de estudio no se pueden basar únicamente en libros de texto en papel es necesario avanzar en la utilización de otros recursos.

Sociedad de Papel

Debido a su aumento exponencial, la información sustancialmente no era posible guardarla en medios físicos, de tal forma que se inicia un intento desde los inicios del siglo XIX, para darle tratamiento a una gran cantidad de documentos que debió ser revisada y actualizada permanentemente. Las universidades, tuvieron que modificar sus sistemas para darle tratamiento y acomodo esa cantidad mayor de información.

La sociedad de papel, se basa en la industria del papel (editoriales, empresas gráficas, etc) y las Universidades, a su vez, conformaban sus planes de estudio entre el aspecto práctico de las profesiones y los materiales en papel existentes sobre su área del conocimiento (esencialmente el libro de texto). Las bibliotecas desarrollaban métodos para instruir o adiestrar a los alumnos en el uso de la información contenida en el papel y guardada en un espacio físico.

Programas de todo tipo se formalizaban en las bibliotecas universitarias, para enseñar a utilizar la información que contenía la biblioteca. Estos programas básicamente eran preparados por los profesionales bibliotecarios y en raras ocasiones, se impartían de manera curricular en nuestro país. Con lo anterior podemos establecer las principales características en el manejo de la información en la sociedad del papel, es decir, información que era procesada de manera lenta, que era utilizada y aprovechada preferentemente por la región o regiones que la producían; que era trasladada a otras sociedades para su aprovechamiento (la traducción de un título en algunas ocasiones llevaba hasta diez años) y finalmente era trasmitida educativamente en forma de libro de texto o anexada a la bibliografía que no era cambiada con la velocidad que cambiaba el conocimiento.

Estas universidades del siglo XX, se apoyaban principalmente en la actividad industrial, y basaban sus planes y programas de estudio en libros de texto en papel, que a su vez contaban con bibliotecas universitarias con información en papel y finalmente esas universidades elaboraban programas de formación de usuarios no curriculares, para enseñarles a utilizar los medios guardados en papel. Una de las características principales para el desarrollo de países como los Estados Unidos ha sido, sin lugar a dudas, su cultura informativa y el tránsito rápido y eficiente que han realizado de la sociedad de papel a la sociedad de la información, en donde éste es considerado un recurso más, adicional a los recursos tradicionales como recursos humanos, equipos, etc.. Un dato ilustrativo al respecto nos lo ofrece Guinchat (1990), cuando menciona que existe una baja productividad científica y técnica en los países cuyos recursos documentales e informativos son pobres, la producción científica por lo tanto es muy desigual, es decir unos cuantos países en desarrollo, unidos producen sólo el 1% de la literatura científica mundial.

Sociedad de la Información.

Las universidades y bibliotecas, enfrentan un nuevo reto, las primeras deben educar en la realidad basándose en conocimientos que se actualizan de una manera rápida, y las segundas deben conservar y discriminar la información sobre el conocimiento de la misma forma, es decir, no es posible tener un libro de texto, sin que ya se hayan producido tres o cuatro con información más actualizada, en ocasiones el proceso de compra y disposición del libro, superan su actualidad. Nuestra cultura aún se encuentra inmersa en la sociedad del papel; el tránsito de la utilización del libro a la utilización de nuevos sistemas de información es aún lento, y además se realiza sin una meta u objetivo definido.

Es usual escuchar al profesor que recrimina al alumno que obtiene información del "internet", sin que en esta búsqueda exista una relación entre lo obtenido y lo necesitado; no existe una cultura del manejo y uso adecuado de la información. Lau (90), comenta que la sociedad, en la actualidad gira en torno a la cultura oral, en donde el texto impreso tiene un valor bajo. Esto supone una desventaja para el sistema de educación superior, porque impide que el universitario, explore medios informativos digitalizados, y si lo hace, no tiene objetivo, ni proceso en su búsqueda".

La información es hoy en día uno de los recursos más importantes que puede tener una institución o nación; la toma de decisiones basada en información, es uno de los objetivos centrales de las redes informativas educativas existentes a nivel nacional e internacional; se pretende que el uso de la información en la educación, sea una práctica cotidiana, por lo que, el saber utilizar y aprovechar la información, es uno de los elementos de la sociedad de la información.

En la sociedad de la información se ha cambiado la manera como la gente aprende; se han establecido canales para manejar la información de manera veloz, en donde los sistemas remotos, contienen información de otros países que se obtiene a través de la manipulación de un teclado. Los recursos informativos para educar igualmente han cambiado desde la universidad presencial, hasta los sistemas semipresenciales y a distancia. El método de enseñanza puede hoy en día variar, desde la presencia física del profesor hasta la mediación de un tutorial o sofware temático. El proceso de aprendizaje se ha cambiado del escuchar al hacer, de escribir apuntes a teclear en un computador personal, etc.

Las características de la sociedad de la información se basan principalmente , en una mayor cantidad de información y conocimientos, los cuales son tratados con medios tecnológicos y telemáticas (nuevas tecnologías de la información y la comunicación), distribuidos entre grupos, sociedades y naciones de una manera veloz, a través de los computadores y actualizados de manera permanente. Se habla ya de una sociedad del aprendizaje, apoyada por la información o las nuevas tecnologías, donde el paradigma de la enseñanza, se traslada al paradigma del aprendizaje; se discuten estos temas estableciendo qué conocimientos, habilidades y destrezas deberán tener los universitarios del futuro. (Adell, 1997)

El tránsito del libro en papel al documento digitalizado es la características esencial, de las nuevas tecnologías, en donde lo adicional deben ser las habilidades para utilizar y discriminar una mayor cantidad de información. En el Foro de la Sociedad de la Información a la Comisión Europea (citado por Adell, 1997), se afirma que "el cambio hacia la sociedad de la información, se produce a una velocidad tal, que las personas sólo podrán adaptarse si la sociedad de la información se convierte en la sociedad del aprendizaje permanente, esto debido a la cantidad de cambios e innovaciones en los conocimientos". En esta transición de la sociedad del papel a la sociedad de la información, se tiene que dar igualmente una característica adicional, que es la del uso eficiente de la información, ya que éste como otro recurso, tiene un período de vida y un valor del tiempo.

El uso de recursos adicionales al papel debe ser un reto para la sociedad del mañana, ya que cada día es más usual, encontrar información en hiper texto en donde se puede seleccionar de manera rápida la parte de esa información que es útil para un programa o una actividad escolar. En el artículo denominado "La colaboración entre el personal docente e investigador y los bibliotecarios a la hora de establecer planes de estudio para el próximo milenio -la experiencia de Estados Unidos", la autora establece cómo las nuevas tecnologías, los organismos de financiación y la competencia, obligan al personal docente a replantear el contenido de los planes de estudio de la enseñanza superior, apoyándose en las nuevas tecnologías, en las bibliotecas electrónicas, de tal manera que los estudiantes terminen sus carreras bien preparados para su participación en la sociedad de la información". (Rader, 1998)

Esta realidad de desarrollar planes de estudio que tengan incorporado información no solo en papel, sino información electrónica y digitalizada que produzca ventajas competitivas, más acordes a la realidad y producir egresados con la habilidad para seguir aprendiendo, es una de las preocupaciones de muchas de las instituciones educativas en todo el mundo. Lo anterior ha sido constante en los programas formativos para el uso de la información, en algunos casos con éxito en nuestro país y en otros no, sin embargo en este momento es necesario desarrollar habilidades que permitan la preparación completa y competitiva de los universitarios, actividad en la que deben involucrarse la academia y el centro de información.

A continuación se enlistan una serie de programas que han intentado desarrollar habilidades informativas en los alumnos universitarios.

Antecedentes de los programas de formación informativa

El antecedente más antiguo sobre la formación informativa, es el de la Royal Society of London Scientific, Información de la Conferencia organizada por la Royal Society of London en 1948, que declaraba la necesidad de crear cursos sobre entrenamiento en el uso de información para estudiantes universitarios. (Hernández, 1996) El país que más se ha desarrollado en formación informativa universitaria es Estados Unidos de Norteamérica, ya que la concepción de educador y bibliotecario apareció en la Universidad de Harvard entre 1877 y 1897; en esta época y hasta 1910, alrededor de 20 instituciones educativas ofrecían cursos con valor curricular sobre investigación bibliográfica. (Hernández, 1996)

En 1960, en el Colegio de Monteith de la Universidad del Estado de Wayne, Patricia Knapp (citada por Hernández, 1996), realizó un avance al plantear un programa en donde se conceptualizaba como objetivo, el que la biblioteca fuera considerada un centro donde se produce el proceso de enseñanza al intentar que los alumnos desarrollaran un entendimiento profundo de la biblioteca y aumentaran su habilidad para usarla. Soria (1977), realizó un estudio en donde enfatizaba la relación profesor, alumno y biblioteca, que era indispensable para el proceso de enseñanza-aprendizaje, y citando al Dr. Luis Garibay, establece como uno de los puntos de la reforma educativa "enseñarle al estudiante a aprender constantemente y por iniciativa propia en dónde buscar conocimientos y cómo integrarlos, en referencia a la biblioteca universitaria.

Lonngi (1983) establece que en el año de 1983, organismos internacionales trabajaban activamente en el establecimiento de acciones tendientes a desarrollar habilidades para manejo de información, entre ellas se cita a la Asociación Europea de Servicios de Información (EUSIDIC), la Federación Mundial de Ingenieros (FMOI), la Federación Internacional de Documentación (FID), la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y la UNESCO. Durante ese año se elaboraban manuales (Guidelines for Bibliographic Instruction in Academic Libraries de la Association of College and Research Libraries; UNISIS (Programa de Información General de la UNESCO) producía la Guide for Teachers de Evans, Rhoder y Keenan publicado por la UNESCO. Culebra y Viives y Médina (1983) realizaron una investigación en 1983, para 32 escuelas del Distrito Federal, en donde investigaron qué prácticas existían para desarrollar habilidades en los usuarios, concluyendo que los estudiantes necesitan información para completar satisfactoriamente sus estudios y que los profesores e investigadores la necesitan para llevar a cabo con eficiencia su trabajo. Igualmente que los usurarios requieren que se les "adiestre" para manejar información.

Sosa (1988) analiza los diversos métodos utilizados para la formación informativa y establece sus ventajas y desventajas, concluye que la educación y entrenamiento en el uso y manejo de información, debe hacer consciente al alumno de que la información es un bien costoso, por lo que deberían existir programas que abarcaran el ámbito académico, a través de los cuales se permitiera el óptimo aprovisionamiento y uso de la información científica y tecnológica para crear una sociedad bien informada. Hernández (1993) propone una sistematización del proceso de formación en información, en donde las entradas o insumos están representados por los recursos (humanos, materiales, económicos) es decir, por el material documental, en forma impresa o electrónica; el proceso o transformación ocurre cuando se analiza el material y se ordena para su uso y las salidas o productos los representan por la información que se obtiene con ese ordenamiento, de tal forma que la Teoría de Sistemas se aplica en los programas de formación. Zamora (2000) determina una serie de competencias informativas que deben de poseer los alumnos de Educación en todos sus niveles, en estos se enmarcan el desarrollar habilidades de manera gradual, desde nivel licenciatura hasta nivel de post grado.

Finalmente en 1989 y después de varios años de estudiar las nuevas tecnologías de la información y su influencia en el desarrollo de la educación la American Library Association (ALA) acuñó el término de alfabetización informativa, en donde expresa cuáles son los requisitos que deberá poseer una persona que se considere alfabetizada en el uso y manejo de información, a este reto varias universidades se han sumado.

La alfabetización informativa

La alfabetización se define como "un proceso de formación del adulto analfabeto, por medio del cual debe ser posible una estrecha vinculación de la enseñanza de la lectura, la escritura y el cálculo, con la capacitación para el trabajo y la producción", este término define aspectos de conocimientos, habilidades, actitudes y valores, es decir la alfabetización funcional debe equilibrar estos cuatro factores para que se dé la funcionalidad del conocimiento. (Soria)

De manera análoga la alfabetización informativa funcional, debe incluir no sólo el manejo del computador, sino el manejo de la información que le proporciona esa herramienta, estamos estableciendo la habilidad en el manejo de la herramienta con el conocimiento de cómo localizar información a través de ella, esto es básicamente la alfabetización informativa, desarrollar habilidades para utilizar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, incorporándolas a nuestras actividades académicas, escolares y personales.

La American Library Association, lo define de la siguiente manera, (1989) las personas que están alfabetizadas informativamente, son aquellas que conocen cómo está organizado el conocimiento, cómo encontrar información y cómo usar esa información. Están preparados para el aprendizaje a lo largo de la vida. Son capaces de reconocer cuándo es necesaria la información y tienen la habilidad para localizarla, evaluarla y usarla efectivamente en cualquier necesidad de información. Las instituciones educativas al contar con las habilidades informativas (su comunidad), estarán preparadas para incorporar en los planes de estudio las tecnologías de la información y preparar al alumno para el aprendizaje a lo largo de la vida.

Al mismo tiempo el profesor debe utilizar todos los recursos existentes sobre su temática, sean estos impresos o electrónicos. Y por último, la biblioteca podrá ser utilizada como parte del proceso de enseñanza-aprendizaje de manera eficiente, propiciando un alumno con la capacidad de aprender por cuenta propia.

Rocío Gómez Sustaita es estudiante de la maestría en Educación.