Se entiende por predarwinismo las ideas que hasta fines del siglo XVIII prevalecían en el medio científico con respecto al origen de los organismos, y básicamente eran dos: los evolucionistas y los fijistas. Veamos los primeros.

Ya desde el tiempo de los griegos el filósofo Empédocles sostenían que los organismos habían provenido del mar y desarrollando nuevas estructuras, habían reptado hacia la tierra.

En el siglo XVIII Erasmus Darwin, abuelo de Charles Darwin, publicó un tratado titulado Zoonomía en el cual afirmaba que la evolución ocurría, pero nunca pudo aportar pruebas.

En el siglo XIX Jean Baptiste Lamarck elaboró tres ideas o propuestas para sustentar la evolución.

1.-
"Los órganos se producen por una necesidad interior". De acuerdo a esta óptica explicó que el cuello y las patas de las jirafas se alargaron debido a que tenían que estirarse para alcanzar las hojas de las cuales se alimentaban. Esto es falso, ya que herbívoros pequeños como las ovejas, viven y se alimentan de hierbas por igual.
2.-
"Las estructuras se desarrollan de acuerdo a su uso". La respuesta es no. Un ejemplo es el de los alces, que poseen una cornamenta con la que pelean por las hembras. Lamarck diría que esa cornamenta sería mayor entre más se utilice, es decir, los machos que pelean más, tendrían astas de mayor tamaño. Sin embargo, esto no es cierto; existe variabilidad entre los individuos y algunos tienen astas mayores o menores y esto es independiente de la cantidad de peleas que desarrollen.
3.-
"Las características adquiridas durante la vida de un individuo son transmitidas a sus hijos". La respuesta es no. El ejemplo más sencillo es el de los perros a los cuales les cortan la cola o las orejas. Sus hijos no nacen sin cola o sin orejas. Los únicos caracteres que se heredan son aquellos que se encuentran en la información genética de las células.

 

Los fijistas consideraban que los animales y vegetales eran inmutables, que habían sido, eran y serían siempre iguales.

Se considera al gran filósofo y naturalista Aristóteles (384-322 a.C.) ser el primero de ellos dando una enorme contribución a la ciencia en cuanto a la clasificación de los seres vivos.

Es de hacer mención al botánico sueco Carlos Linneo (1707-1778) que utilizando la nomenclatura binominal, es decir, les dio un nombre formado por dos palabras en latín (género y especie) que en la actualidad prevalece y es reconocido mundialmente. Debido a su educación, el se manifestó en contra de la idea de la evolución afirmando que "Existen exactamente tantas especies como creó el Ser Infinito en un principio".

George Cuvier (1769-1832), profesor de historia natural, también se manifestó en contra de las ideas de la evolución, y en 1796 cuando encontró fósiles de animales muy extraños que ya no existían, lo explicó de la siguiente manera:" Varios cataclismos borraron lo viejo y despejaron la escena para nuevas creaciones". Es decir, afirmó que hubo sucesivas creaciones y que los organismos se mantenían inmutables, hasta que otro cataclismo acababa con toda la vida y se realizaba una nueva creación. A esta propuesta, se le denominó catastrofismo.

Actividades de Clase.
En acetatos, el alumno y el profesor darán lectura a la clase dibujando las tres ideas erróneas de Lamarck .

En una lluvia de ideas, se reconocerá el valor de los científicos fijistas confrontándolos con los evolucionistas.

Se hará un resumen o cuadro sinóptico en donde el alumno clasificará a los científicos evolucionistas y fijistas con sus criterios respectivos.
Tarea: Se hará una investigación de la vida de George Cuvier.

Pág. Principal
Sig. Tema