PARÁBOLA DE LOS TALENTOS.

 

Evangelio Según San  Mateo,  XXV 14 – 30. 

33° Domingo ordinario.

16 de Noviembre 08.

 

“Porque es como un hombre que, yéndose de viaje llamó a sus siervos, y les confió su hacienda. A uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno; a cada uno según su capacidad, y se fue.

 

El que había recibido cinco talentos marchó enseguida a trabajar con ellos y ganó otros cinco.  

Asimismo, el de los dos ganó otros dos. Pero el que había recibido uno, solo fue, cavó en la tierra, y guardó allí el dinero de su señor.

 

“Después de mucho tiempo, volvió el amo de aquellos  siervos y les tomó cuenta.  Llegó el que había recibido cinco talentos, y  presentó otros cinco,  diciendo: “Señor, me entregaste cinco talentos; He aquí otros cinco que he ganado”. El amo le dijo: “¡Bien, siervo bueno y fiel! Has sido fiel en lo poco, te confiaré lo mucho. Entra en el gozo de tu señor”. Se presentó también el de los dos talentos y Dijo: “Señor, me entregaste dos talentos; mira he ganado otros dos.” Díjole su amo: “¡Bien siervo bueno y fiel! Has sido fiel en lo poco; te confiaré lo mucho. Entra en el gozo de tu señor.” Se acercó también el que había recibido un talento y dijo: “Señor sé que eres duro, que cosechas donde no has sembrado y recoges donde no has esparcido. Tuve miedo y fui y escondí tu talento en la tierra. He aquí lo tuyo.” Su amo le respondió: “¡Siervo malo y perezoso! ¿Sabías que quiero cosechar donde no he sembrado y recoger donde no he esparcido? Debías pues haber entregado mi dinero a la banca, para que al volver yo, retirase lo mío, con intereses. Quitadle pues el talento y dádselo al que tiene diez”.  Porque a todo el que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, aún lo que tiene se le quitará. Y a ese siervo inútil, arrojadlo a las tinieblas exteriores. Allí habrá llanto y crujir de dientes.

 

   

Explicación

 

· Cada talento era un verdadero tesoro. Eran  costales de monedas de plata, muchísimo más de lo que un obrero ganaba en un año.

 

· Todos hemos recibido tesoros de Dios. Nadie puede decir: “No soy nada, no valgo nada, no puedo nada”.  Nadie recibió ni recibirá menos de un talento. Quien se subestima comete una falta de gratitud con el Creador.

 

· A cada cual según su capacidad. A todos Dios nos dio talentos diferentes, El que no sirve para una cosa, sirve para otra.

 

· El mayor talento es la capacidad de amar a Dios y al prójimo. Este talento se debe de ir invirtiendo en ayudar, servir, consolar, entre todos los que vengan a nosotros en busca de algún favor, sean familiares, amigos, vecinos y cualquier persona que nos necesite.

 

· El que recibió cinco talentos, lo mismo que el que recibió dos, se pusieron a trabajar, a invertir a tratar de lograr ganancias. El que recibió uno lo escondió en un hoyo en la tierra. ¡Cuánto tiempo perdió para obtener alguna ganancia!

 

· No importa cuántos talentos nos concede Dios, lo importante es el buen uso que hacemos de ellos, porque el Señor jamás exige habilidades que no concedió.

 

· Todos pueden lograr el éxito con los talentos pocos o muchos que Dios les dio, pero nada se logra sin el trabajo constante, sin el  esfuerzo.

 

· El  Amo les dice a los dos primeros que por ser buenos y fieles les dará más talentos para que trabajen más. No los manda a vivir bien sin hacer nada, les da más trabajo, más responsabilidades. Porque mayor será la gloria que les reserva.

 

· Volvió el Señor al cabo de mucho tiempo. Dios no es exigente no pide resultados inmediatos, por eso nos da tiempo de vida que es otro talento que hay que aprovechar.

 

· Has  sido fiel en lo poco. Siempre será poco lo que podemos pero Jesús se contenta con el mayor esfuerzo que podamos hacer.

 

· Entra en el gozo de tu Señor. Esto nos hace recordar el Apocalipsis cuando dice: “Vengo y traigo conmigo el salario para darle a cada quien según sus obras.

 

· El que recibió un talento. Es evidente que son las personas que no quieren sacarle provecho a sus cualidades. Se dice “Tengo poco talento, es poco lo que puedo hacer, muy poco lo que puedo obtener, que lo hagan otros que tienen y pueden más que yo” y entre la pereza, la comodidad y la falsa humildad no usan lo que Dios les dio en provecho de nadie, ni de ellos mismos. Y van por la vida cometiendo pecados de omisión.

 

· Jesús insiste en que no podemos permanecer en la inacción porque   al que tiene, se le dará y al que no tiene, aún lo poco que tiene se le quitará.

 

· El que utiliza su talentos pocos o muchos para servir a Dios y en provecho de sus prójimos y de sí mismo siempre tendrá en esta vida y en la otra, muchísimo más que el que se queda con los brazos cruzados.

 

· Sólo en una parte se encuentra el éxito antes que el trabajo y es en el diccionario. Dios tiene muchos éxitos para repartirnos a condición de no ser infieles ni perezosos.

 

· Al que no se arriesga a  hacer lo que debe por temor, el Señor lo envía a donde habrá llanto y crujir de dientes porque  una vida ya sea corta o larga, no se debe desperdiciar sin atreverse  a hacer un trabajo valioso con ella.

 

 

Ma. de Lourdes Rodríguez Cruz.

 

BIBLIOGRAFÍA:

Evangelio Explicado P. Eliécer Salesman.

Comentarios de los Cuatro Evangelios.   Santos González de Carrea. Capuchino.

Los  Santos Evangelios P Evaristo Martín.