LA TRANSFIGURACIÓN.

 

Evangelio Según San Marcos IX, 2-10 2° domingo de cuaresma.

8 de marzo 09.

Seis días después tomó Jesús a Pedro, a Santiago y a Juan, y se los llevó a ellos solos a un elevado y apartado monte, y se transfiguró ante ellos. Sus vestidos se volvieron relucientes y muy blancos, como ningún batanero de la tierra podría blanquearlos. Y se les aparecieron Elías y Moisés, que conversaban con Jesús. Tomando entonces Pedro la palabra, dijo a Jesús: “Maestro, aquí se está bien. Haremos tres tiendas, una ti, otra para Moisés y otra para Elías” Y es que no sabía que decir pues estaban asustados. Se formó luego una nube que los cubrió con su sombra y desde la nube sonó una voz. “Este es mi Hijo, el Amado. Escuchadle”. Miraron al punto alrededor y ya no vieron a nadie, sólo a Jesús que estaba con ellos.

Mientras bajaban del monte, Jesús les prohibió que contaran a nadie lo que habían presenciado hasta que el Hijo del hombre hubiera resucitado entre los muertos. Ellos guardaron el secreto preguntándose entre ellos qué entendería por “resucitar de entre los muertos”.

 

EXPLICACIÓN:  

Jesús se llevó a tres de sus discípulos a un apartado monte a orar. La tradición dice que es el monte Tabor donde Santa Elena en el año 420 mandó construir el templo de la Transfiguración.

  • El subió a orar porque a quería escuchar al Padre y hablar con Él y nos enseña cuales son las mejores condiciones para orar. Si no tenemos silencio y soledad es imposible saber qué quiere Dios de nosotros.
  • Se llevó a tres discípulos para que presenciaran la manifestación clarísima de su divinidad.

Quiere que cuando llegue su Pasión y su Muerte, cuando lo vean humillado, abofeteado y abandonado, no pierdan la esperanza.

  • Llevó a tres, porque según la ley, era el número de personas que debían atestiguar un hecho.
  • Permitió que presenciaran el milagro los tres apóstoles más significativos:

Pedro el primer Papa.

Juan el apóstol sin mancha y el último profeta.

Santiago, el primer mártir canonizado.

  • Moisés y Elías eran para representar la Ley y los Profetas.
  • Pedro habló. Pedro siempre habla y su felicidad es tal que no sabe ni lo que dice.
  • La nube. Es un símbolo importante, a lo largo de la historia la nube siempre significó la gloria de Dios.
  • La voz que se escucha es naturalmente la voz del padre que proclama solemnemente a su Hijo ante los discípulos. La humillación se aproxima y el Padre está atento a glorificarlo antes, para que no duden.
  • “Escuchadle” Es para todos los hombres de todos los tiempos. Nos dice la misma voz de Dios, que el Evangelio es la única senda para llegar a Él.
  • Jesús prohíbe nuevamente que se comente el suceso hasta que hubiera resucitado, ahora sí es obedecido. Será Pedro en su predicación quien relatará en su segunda epístola ( 1, 17) este momento maravilloso que jamás olvidó.

San Marcos refiere este evangelio con simplicidad pero nos deja varias enseñanzas.

  • Jesús tiene sus elegidos. Ellos tres presenciaron la Transfiguración y también la resurrección de la hija de Jairo. Se dice que el amor de Dios es como cuando nos acercamos a un espejo, si sonreímos, la imagen en él reflejada, nos da una sonrisa si hacemos un gesto, recibiremos lo mismo. Jesús los prefería porque conocía el inmenso amor que le tenían. Con sus defectos, Pero Jesús ama más a quien le dá mas amor y mayor fidelidad independientemente que a todos nos ame con un amor infinito, porque El es justo.
  • Otra enseñanza es la importancia del Evangelio. ¿Cómo podemos “escuchar” a Jesús , como el Padre nos lo pide si desconocemos lo que quiere Jesús que hagamos?
  • Todo cristiano que sepa leer tiene el deber de conocer el Evangelio y actuar como Jesús quiere y también el deber de difundirlo, ayudando así a quienes no lo pueden leer o desconocen su importancia. Es mandato divino.
  • La enseñanza que es bellísima de éste Evangelio es la Esperanza, en Dios, que aunque nos dé días de dolor o humillación, nos tiene reservada la gloria, entonces será nuestra propia transfiguración, lo que nos debe animar a trabajar todos los días por salvarnos.

La esperanza nos da vitalidad y ahuyenta la depresión que se padece tanto en la actualidad.

El monte Tabor es mucho más agradable que el monte Calvario que representa el trabajo y el sacrificio, pero no se llega a la gloria sin llevar la cruz de cada día.

 

 

 

 

Bibliografía: Los Santos Evangelios .Trad. Dr. Evaristo Martín Nieto.
El Evangelio Explicado. P. Eliécer Sálesman.
Los Cuatro Evangelios. Santos González de Carrea. Capuchino.
Ma. de Lourdes Rodríguez Cruz.