COMENTARIO DEL EVANGELISTA.

 

Evangelio Según San Juan. III, 14-21 4° Domingo de Cuaresma-

22 de marzo.

 Como levantó Moisés la serpiente en el desierto, así será levantado el Hijo del hombre, para que quien crea en El tenga vida eterna.

“Porque tanto amó Dios al mundo, que le ha dado a su Hijo Unigénito, para que quien crea en El no muera; sino que tenga vida eterna. Pues no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por El. Quien cree en El no es condenado; pero el que no cree, ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito Hijo de Dios. La causa de la condenación consiste en que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas. En efecto, quien obra el mal odia la luz y no va a la luz. Pero el que obra la verdad, va a la luz para que se vean sus obras que están hechas en Dios.”

 

EXPLICACIÓN:  

  • Como levantó Moisés la serpiente en el desierto…… Esta frase hace referencia a las serpientes pequeñas pero muy venenosas que atacaron a los judíos durante su travesía por el desierto a causa de su mal comportamiento y que Moisés al levantar su báculo con las serpientes, como Dios le mandó hacer, los pudo librar de ese peligro.
  • Hay una analogía porque el demonio es la serpiente que calladamente, nos aconseja, nos invita a hacer el mal. Por eso dice Jesucristo que El será levantado, refiriéndose a la Cruz, para quien crea en Él tenga vida eterna. El es el Vencedor de Satanás y la fe en Jesús es nuestra salvación.
  • Creer en Jesús es creer en su amor, en su Divinidad, en su Encarnación, su Pasión, Muerte y Resurrección, en la Eucaristía y en todos y cada uno de los dogmas que nos propone la Iglesia que es la prolongación de Nuestro Señor.
  • “Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo Único para que no perezca ninguno de los que creen en Él, sino que tengan vida eterna.” Esta frase es la esencia del Evangelio, el resumen más perfecto de la Redención. Nos muestra claramente como la iniciativa de nuestra salvación proviene de Dios. Es Él quien tiene el mayor deseo de salvarnos.
  • Es el Padre que no se siente feliz mientras no vuelvan a la casa paterna los hijos extraviados y por ello sacrifica a su Hijo unigénito y Amadísimo en una explosión de amor paternal hacia nosotros.
  • Dios mandó al mundo… Es una frase muchas veces repetida por San Juan para que no lo olvidemos.
  • “No para condenar, sino para salvar” Ni violenta ni contradice la libertad del hombre, pero le da todas las oportunidades y le muestra todos los caminos para salvarse.
  • Nosotros, si lo amamos verdaderamente debemos de contribuir a la salvación de otros con nuestro apostolado, con nuestras oraciones y con nuestro ejemplo.
  • El que cree en el Hijo de Dios no será condenado El que no creyere ya está condenado. Parece una paradoja, pero no es así. Porque no es Dios quien condena sino es el hombre que al emitir un juicio sobre sí mismo, porque al contemplar semejante maravilla de gracia y de bondad de perfecta humanidad y plena divinidad, al no creer, se excluye por propia voluntad del Reino de los Cielos, se dicta su propia sentencia.
  • Es precisamente el hecho a que se refiere el Evangelio al decir que “La Luz vino al mundo y los hombres prefirieron las tinieblas porque no quiere que sus obras se conozcan, saben que hacen el mal, y prefieren reaccionar hostilmente, no creer en Jesucristo porque conoce perfectamente sus maldades.
  • El mal busca la oscuridad para florecer y Satanás es el padre de la oscuridad.
  • En cambio el que busca la verdad, se acerca a la luz, porque sus obras están hechas según Dios y no temen que sean conocidas.
  • Cristo es el Sol que viene a salvarnos, pero la medicina no cura si no se toma.
  • Si no se acepta a Cristo y a su Evangelio, nadie puede salvarse.
  • Hay un solo problema: La Salvación.
  • Hay un solo peligro: La condenación.
  • El hombre pierde el sueño con mucha facilidad cuando tiene un problema, pero rara vez tiene insomnio por pensar en su propia salvación o en la de alguien a quien ama.
  • Dios para crear el mundo solamente dijo una palabra.
  • Para salvarnos a cada uno de nosotros le costó su Pasión y su Muerte.
Tanto amó Dios al mundo que envió a su propio Hijo para salvarme y para salvarte. No le hagamos perder a Cristo su venida a la tierra

 

 

 

 

Bibliografía: Los Santos Evangelios .Trad. Dr. Evaristo Martín Nieto.
El Evangelio Explicado. P. Eliécer Sálesman.
Los Cuatro Evangelios. Santos González de Carrea. Capuchino.
Ma. de Lourdes Rodríguez Cruz.