EL JUICIO FINAL

 

 

Evangelio Según San Mateo XXV, 31-46

Fieles Difuntos.

09 de Noviembre 08.

 

 

Cuando venga el Hijo del Hombre en  su gloria con todos sus ángeles, se sentará sobre el trono de su gloria. Todos los pueblos serán conducidos a su presencia, y separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda. Entonces el rey dirá a los de su derecha: “Venid,  benditos de mi Padre, Heredad el Reino preparado para vosotros desde el principio del mundo porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui peregrino, y me acogisteis; estuve desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; preso, y vinisteis a mi”. Entonces le responderán los justos: “Señor  ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, sediento y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos peregrino y te acogimos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”.

El Rey les dirá: “En verdad os digo que cuando lo hicisteis con uno de  estos mis hermanos mas pequeños,  conmigo lo hicisteis.

Luego dirá también a los de su izquierda: “Apartaos de mi, malditos al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles.  Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; Fui peregrino y no me acogisteis; estuve desnudo y no me vestisteis;  enfermo y en la cárcel y no me visitasteis”. Entonces responderán también ellos diciendo: “Señor, ¿Cuándo te vimos hambriento o sediento o peregrino o enfermo y en la cárcel y no te asistimos?”. Y les contestará: “en verdad os digo que cuando no lo hicisteis con uno de estos pequeñuelos, tampoco conmigo lo hicisteis”. “E irán estos al castigo eterno, pero los justos a la vida eterna”.

 

        

·     Cuando venga en su gloria el Hijo del Hombre. Jesús llega con todos los honores de Rey de la gloria y de Juez de todas las naciones. Aquel día Cristo brillará en su plenitud, porque hasta ahora ha venido en pobreza, en humildad, en ignominia. En extrema sencillez. Pero ese día vendrá en todo su esplendor y rodeado de millones de ángeles.

 

·     Y separará a unos de otros como un Pastor. El pastor separa a las ovejas de las cabras porque estas últimas son más agresivas y necesitan corrales distintos.

 

En la vida viven juntos buenos y malos pero  en la vida eterna cada quien, según su comportamiento, tendrá su lugar según haya sido su comportamiento en la tierra.

 

v Y pondrá a unos a su derecha y otros a su izquierda,  pero lo seguro es que estaremos todos. Jesús nos clasificará y nos juzgará según  las obras que hagamos. Leerá  en nosotros si hemos buscado el bien de los demás o si solo hemos servido a nuestro egoísmo.

 

v Y dirá a los de su derecha: “Venid benditos de mi Padre al Reino que les tengo preparado. Esta frase jamás deberíamos olvidarla. Es la promesa de un Reino de justicia, de amor, de paz. Bien vale la pena sacrificarnos en esta vida si la felicidad que nos espera jamás se acabará.

v Porque tuve hambre y me disteis de comer…… Aquí Jesús hace una lista de  obras de misericordia que son posibles de hacer para conseguir un puesto a la derecha de Jesús.

 

v Lo maravillosos de  esta enseñanza de Jesús, es que pide que hagamos cosas  sencillas y fáciles de hacer. No le pide a nadie que regale todo lo que tiene  ni que haga actos heroicos,  lo que pide es que siempre estemos dispuestos a brindar nuestra ayuda a quien lo necesite. Nunca se había dado un camino tan fácil par que la gente común y corriente, llegue al cielo. Pide que demos ayuda,  la que podamos dar a la medida  de lo que somos y lo que tenemos, lo que es superior a nuestras fuerzas, que se lo dejemos a los demás, a los que teniéndolo todo están más obligados.

 

v ¿Cuándo te vimos con hambre?......La extrañeza de los justos es que en la tierra, nunca lograron ver a Jesús. Estaba en la Hostia, pero bajo las apariencias de pan y vino.

 

v Y entonces Jesús les da una gran noticia: “Lo que hicieron con uno de estos mis hermanos mas pequeños, conmigo lo hicieron.” Esta frase es laque ha ayudado a miles y millones de creyentes en muchas partes y durante muchos siglos a dedicarse a hacer favores y a ayudar con eficacia a  los demás.

 

v Y entonces dirá a los de la izquierda: “apártense de mi malditos, vayan a fuego eterno…….Oír a Nuestro Dios, a Nuestro Rey esta maldición es lo peor que cualquier oído humano puede escuchar.

 

v “Porque tuve hambre y no me disteis de comer…… Jesús vuelve a hacer una lista de cosas sencillas que se dejaron de hacer porque si, porque no se quiso ayudar al necesitado por pereza, por no molestarse, porque se pensó que era mejor que otro lo hiciera. Son los pecados de omisión que tantas veces se cometen. Favores que se dejan de hacer y que no se necesita ser rico, ni sabio ni poderoso para poder brindar esa pequeña ayuda.

v Entonces ellos también preguntarán: “¿Cuándo te vimos hambriento  o con sed o necesitado? Y recibirán la misma respuesta: “Lo que no quisieron hacer con estos pequeñuelos, tampoco lo hicieron conmigo.

 

v Es decir, si negamos un favor a un necesitado, también a Cristo se lo negamos y  nos quedamos sin su premio.

 

v “Y estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna”

 

v Lo que servirá de control para la vida eterna será el trato que dimos a nuestro prójimo. Pero podemos elegir ahora qué lugar queremos ocupar al lado de Nuestro Señor.

 

v Seguramente no son solo los favores que hagamos a los demás lo único que Jesús tomará en cuenta, ya que en otro Evangelio advierte que es indispensable para salvarse cumplir con los Dos Mayores Mandamientos.

 

v La enseñanza de este Evangelio es clara como el agua cristalina, nos dice que Jesús no tomará en cuenta  nuestra sabiduría, nuestra fama, ni cuanta riqueza acumulamos en esta vida o la importancia que el mundo nos dio sino el amor que le tuvimos a Él manifestado en las obras de misericordia que realizamos cada día.

 

v Podemos hacernos un examen de conciencia para saber si hemos cumplido con la enseñanza de Jesús y dependiendo de la respuesta  es posible que seamos más generosos de aquí  en adelante pues no olvidemos que este Evangelio es una promesa y Jesucristo Nuestro Señor siempre cumple sus promesas.

 

 

 

Bibliografía:

Evangelio Explicado      P. Eliécer Salesman

Comentarios de los Cuatro Evangelios  

Santos González de Carrea Capuchino

Los  Santos Evangelios P Evaristo Martín.